Navidades en lo de Fede y Ana ❤️

Las navidades en lo de Fede y Ana ❤️

Es imposible recordar y escribir sobre las navidades y no emocionarse. Más allá del significado o sentir que actualmente cada uno de nosotros tiene de las navidades, todos vamos a coincidir que las mejores navidades han sido en lo de Fede y Ana (recuerdo alguna nochebuena en lo de Tatata y Maruja en la calle Berro y en la calle Jaime Zudañez con los mismos anfitriones, sumándoles a Álvaro y Graciela), pero jamás superada por las navidades en lo de Fede y Ana.

. Espero que en este relato encuentre coincidencias con los primos y que también puedan aportar detalles de cualquier índole que hagan que estos recuerdos sean más notorios para nosotros y para lectores que no vivieron los 24 con nosotros.

Desde ya y rápidamente me viene a la memoria que era difícil estacionar a eso de las 21.30, ya que los vecinos de Fede y Ana que vivían a su derecha también pasaban con su familión en la calle Coronel Mora de Punta Carretas. Afuera ya había primos tirando chasquibun, tráquea, bengala y alguno más entrado en años las llamadas bombas brasileras (imagino que venían de Brasil, por eso su nombre) Puerta y ventanas abiertas, cualquiera pasaba como Pedro por su casa. El televisor encendido en canal 12 con música de Nochebuena con las Estrellas, Papá Noel había pasado temprano y dejó todos los regalos encima de un mueble con un espejo muy distinguido, eran montañas de regalos, obviamente que se notaban las bicicletas en el suelo, uno miraba, sin poder tocar los regalos y veía nombres de primos que se repetían más que otros 😅🤣. La mesa de autoservicio con pollo, cerdo, ensalada rusa, puré de manzana, copetín, etc Al lado de la cocina a mano izquierda, antes de subir las escaleras a la terraza se encontraba un balde de lata, de esos que hoy no se encuentran, bueno en esos años uno los veía en el Centenario con las marcas Pepsi (no Coca Cola) o Pilsen y en lo de Fede y Ana, un balde de gran diámetro lleno de hielo, bebidas y cervezas. Ya en la terraza te encontrabas con ellas, las botellas de Johnny Walker y nuestros Papás conversando de lo que no hay que conversar una Nochebuena, fútbol, política y religión. Si la noche estaba linda, también nosotros estábamos arriba con ellos, como lo ilustran algunas fotos. El tránsito que había en esa escalera de subir y bajar gente era extremo, con platos, vasos y botellas, decir que no se escuchaban gritos sería faltar a la verdad.

La cuenta regresiva para dar los abrazos y comenzar con el vuelo de los regalos que dos o tres personas se encargaban de gritar el nombre y hacerles llegar a las manos correctas (algunos podrán recordar que algún año los regalos estaban en la terraza) , eran tantos regalos que terminábamos a las 12.20 de repartir. Después de eso, había tanto papel en el suelo como alcohol en sangre de varios. No me quiero extender mucho más, porque además no recuerdo todo y muchos recordarán y aportarán datos. Me acuerdo sí que el hermano de Ana siempre pasaba con nosotros con su señora e hijas. También que Mecha llegaba con los 3 guachos en su Renault Verde (creo) a eso de la 1 de la mañana. Imposible no mencionar que Fede preparaba y prendía las cañitas voladoras, que se encendían dentro de una botella. Los postres, en general, eran casattas de helados de diversos sabores. Qué lindas navidades, las mejores de nuestras vidas, cómo disfrutábamos, reíamos, alguno que otro le hacía frente a su padre con algún comentario que no estaba de acuerdo, pero para que voy a escribir que era Ignacio con el gran Héctor, si no aportaría ni una pizca de riqueza al hefimero relato.

Creo que no habrá discusión alguna, que las mejores navidades fueron allí, hoy, en cada Navidad con sus familias adquiridas algunos hace mucho, otros hace poco (como estás Andrés 🤣), en algún momento del día 24 de Diciembre les pasa un pensamiento fugaz de esas navidades en lo de Fede y Ana, entonces la respuesta es afirmativa. Tantos años han pasado y me sigue tocando fibra recordar nuestras navidades, esa única noche del año, que estábamos todos juntos, donde no había ninguna silla vacía, donde no faltaba nadie.

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4 thoughts on “Navidades en lo de Fede y Ana ❤️

  1. Ignacio Polleri Muñoz Reply

    ¡Totalmente de acuerdo que las mejore Nochebuenas eran en lo de Fede y Ana!
    También me acuerdo de las cosas que hacían cerca de la medianoche, creo que por cábala, como la quemada de dinero y el comer las uvas (cuántas uvas se tenían que comer?)
    jaja esa línea me mató: «…había tanto papel en el suelo como alcohol en sangre de varios.»

  2. Ale Vivas Post authorReply

    Nacho verdad lo de las cabañas: eran 12 uvas, cada una representa un mes, quema de dinero, la vuelta a la manzana con valija, que significa que saliera algún viaje, saltar con el pie derecho….

  3. Mariana Reply

    Ale que lindo leerte, es un viaje al tiempo, y como dicen, recordar es volver a vivir!!! Increíble los detalles de tu memoria, gracias x llevarnos a esas Navidades tan especiales donde estábamos todos! Siempre quedarán guardadas en la memoria, en el corazón para siempre!

  4. Graciela Muñoz Reply

    Totalmente de acuerdo que las mejores Navidades fueron en la casa de mis hermanos, Fede y Ana. Éramos tantos!! En alguna ocasión se perdió un regalo, algún paquete chiquito para Titi. Gritabamos, nos reíamos, tanto que al otro día te despertabas con dolor de garganta y no sabías porque, jaja ja. Tantos momentos compartidos, inolvidables.

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